Una alumna de Ingeniería Química de la UPCT crea una empresa tecnológica familiar y vende en tres continentes

Aida Pino

La estudiante de Ingeniería Química de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) Aida Pino Portela tuvo ocasión de poner en práctica los conocimientos que ha adquirido en la carrera y en el programa de formación de emprendedores Yuzz, en el que desarrolló el plan de negocio de la empresa familiar que ha creado junto a su padre y sus hermanos.

La familia no tenía experiencia empresarial antes de crear Rock Breaking System, la firma con la que comercializan el novedoso producto para fragmentación de roca y hormigón Plasma Expansor. “Carecíamos de plan de empresa, por lo que me resultó muy útil participar en el programa Yuzz”, explica Aida. “He podido conocer las experiencias, buenas y malas, que de todo se aprende, de otros emprendedores y me han puesto en contacto con inversores”, resalta la alumna.



En el Centro Yuzz de la Cátedra de Emprendimiento Santander de la UPCT se han presentado once proyectos empresariales, varios de los cuales ya están en marcha. “Algunos ya tienen clientes y están facturando, como en el caso de Aida”, cuenta el coordinador del programa YUZZ en Cartagena, Mario Rosique, quien también resalta el alto nivel de todos los planes de empresa, desarrollados en su mayoría por alumnos de ingeniería.

Plasma Expansor es un producto de alta tecnología destinado a la minería, construcción e incluso obras subacuáticas. El sistema no es explosivo, sino que fragmenta la roca por la presión que genera una reacción termoquímica. El producto destaca en seguridad y sostenibilidad. “La distancia de seguridad, que con explosivos suele ser de un kilómetro, se reduce a 50 metros. No se emiten gases tóxicos, ni ruido, ni vibración ni hay gran dispersión de material. Por lo que es más sostenible y seguro e igual de eficaz”, resume la estudiante de la Politécnica, que espera en un futuro contribuir al desarrollo del producto gracias a sus estudios en Ingeniería Química

En su primer año, la empresa ya ha facturado más de 250.000 euros y ha logrado clientes en Chile, Brasil, Rusia, Túnez y el archipiélago francés de Nueva Caledonia, en Oceanía. El producto ha sido especialmente bien acogido en las canteras de mármol del levante peninsular. “Les encanta”, asegura Aida.